sábado, 18 de mayo de 2013

La mirada del anti LeBron James



Hasta hace un mes y medio más o menos, el gran público NBA no conocía demasiado del protagonista este post. De él se sabía que era Sophomore, que jugaba unos 20-25 minutos por partido en los Bulls y poco más. Hoy, todos los que seguimos la NBA con más o menos asiduidad ya conocemos de sobra al que ha sido, posiblemente, la gran irrupción de esta post-temporada (dejamos de lado a Stephen Curry, que él ya se había dado a conocer antes).

Foto: www.zimbio.com



Porque Jimmy Butler (14/9/1989 Houston, Texas) ha emergido en el mundo NBA en un modo en el que nadie hasta el día de hoy lo había hecho. En su año Sophomore, a la primera oportunidad importante que ha tenido, se ha convertido en el primer anti LeBron en mucho tiempo. Y lo mejor es que lo ha sido sin malas artes. Simplemente a base de pararle en el 1vs1, de llevarle a forzar entradas malas, a hacer tiros horribles. Y eso, hoy en día, hablando de LeBron James, son palabras mayores.

El despliegue físico del 21 de los Bulls en el primer partido de semifinales de conferencia ante el cuatro veces MVP fue de manual. Digno de ser puesto en cualquier clinic sobre defensa que se dé en el mundo. Aquel que mire solo el boxscore verá que Lebron hizo buen partido (24 puntos, casi 50% en FG), pero quien vea el partido sabrá que solo cuando las fuerzas de Butler menguaron (jugó los 48 minutos enteros, como en los anteriores dos partidos) LeBron pudo hacer algo contra él. Y lo mejor de todo es que Butler no es solo defensa. Ese día Butler se fue hasta los 21 puntos. Gran partido ofensivo jugando 48 minutos defendiendo a LeBron: Una auténtica barbaridad.

Una adolescencia dura
Eso es por lo que se ha dado a conocer al mundo Butler. Por ser un jugadorazo que es capaz de parar a LeBron James. Pero Butler tiene su historia antes de llegar a la NBA, y no es una precisamente agradable. Y es que con 13 años, Jimmy tuvo que escuchar de la boca de su madre esta frase: "I don't like the look of you. You gotta go."  Su propia madre le echaba de su casa. Sin la figura paterna presente (ya que su padre había abandonado el hogar tiempo antes) Butler se encontró solo en la vida sin tener a donde ir.

Foto: www.cnn.com


A Butler no le gusta que se hable de este episodio de su vida. No quiere dar pena a nadie. Así lo hizo saber en una entrevista a ESPN poco antes de ser elegido en el Draft: “I'm just asking you, don't write it in a way that makes people feel sorry for me”…“I hate that. There's nothing to feel sorry about. I love what happened to me. It made me who I am. I'm grateful for the challenges I've faced. Please, don't make them feel sorry for me." Nada de compadecerse de Butler. Él aceptó su camino y ese camino le ha hecho más fuerte.

Tras ser mandado fuera de su hogar por su madre, Butler iba sobreviviendo a base de estar por días o por semanas en casa de diferentes amigos. Pero todo eso cambió cuando la familia Lambert se cruzó en su camino. Fue en el verano antes de su año Senior en el instituto cuando Jimmy atrajo la atención de una estrella de su High School, Tomball. Su nombre era Jordan Leslie, compañero suyo de clase, y éste invitó a Jordan a un concurso de triples en su propia casa. Tras ese desafío (que Jimmy aceptó) los dos se hicieron muy amigos y Jimmy empezó a quedarse en el hogar de Jordan. En principio el padre de Jordan (Michael Lambert) solo quería que se quedase uno o dos días por la fama de problemático que tenía Jimmy en el instituto. Más cuando en la familia Lambert había ya siete niños (tres del primer matrimonio de ella, tres del primero de él y uno de ambos). Y lo que menos necesitaban era un mal ejemplo para sus hijos.

Al final, por la insistencia de los pequeños, Jimmy se quedó. Pero su nueva madre (Michelle Lambert), le dejó bien claro a Butler que para quedarse en su casa debería rendir académicamente y ser un ejemplo para los pequeños de la casa. Un modelo de conducta. Butler hizo lo que se le pidió sin rechistar y eso le vino bien también en el baloncesto. Capitán del equipo de su instituto en su año senior, Butler promedió 19.9 puntos y 8.7 rebotes. Números que, por desgracia no le mandaron a una gran universidad…de momento.

La última enseñanza de la señora Lambert
Butler fue a la modesta Tyler Junior College, donde literalmente se salió. Con varios partidos de 30 o más puntos, muchas de las grandes llamaron a su puerta. Marquette, Kentucky o Mississippi State, entre otras, solicitaron los servicios de Butler. El joven Jimmy elegiría la misma universidad en la que jugó Dwayne Wade, Marquette, pero no lo haría por ese motivo.

Foto: http://cdn.bleacherreport.net


De nuevo fue su “madre adoptiva” (a la que Butler reconoce como su verdadera madre) la que guió por el buen camino a Butler. Con una razón tan simple como verdadera: “el baloncesto no te dará un trabajo para toda la vida” le dijo a Jimmy. Y Ella entendía que Marquette era la mejor oferta educativa para él. Con lo que Butler, una vez más, hizo lo que le dijo la señora Lambert y jugó tres años para Marquette antes de dar el salto a la NBA.

Es por todo esto, por lo que cuando vean a Butler en una cancha, con una mirada de concentración, casi seria a veces, es la mirada de alguien al que no le han regalado nada en la vida, del que ha tenido que pelear desde los 13 años con cosas con las que niños de su edad no tienen que hacer. Y eso que tiene su parte de niño (su película favorita es El Rey León) pero en la cancha es un adulto de 23 años que tiene toda la pinta de ir para jugadorazo. Es Jimmy Butler, y es el anti LeBron James que nos viene.


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