miércoles, 19 de diciembre de 2012

LO MEJOR DEL AÑO EN FÚTBOL: La tercera estrella


Quedan 12 días para que se acabe este año 2012 y, como siempre por estas fechas, es momento de hacer balance, de ver todo lo que ha dado de sí el mundo del deporte en estos 365 días que se acaban. Lo relacionado con el deporte español y lo que no. Grandes gestas y, porque no, grandes decepciones. Todo tendrá cabida en este serial, que empieza en este momento que estás leyendo ahora y que acabará no sé exactamente cuándo. Es lo bueno de escribir en un blog, que no estás sujeto a cierres de ediciones ni cosas similares.

Y empezamos, por lo más importante que ha pasado para el deporte español en todo este año. La tercera estrella. El día 1 de julio, en el estadio Olímpico de Kiev la selección española hacía historia al lograr la tercera Eurocopa de nuestra historia y al ser el único país que ha conseguido enlazar victorias en Eurocopa-Mundial-Eurocopa en toda la historia del fútbol. Cosa que espero que acabemos valorando en su medida cuando veamos todo esto con más perspectiva.



Fue un torneo complicado, aunque más por todo lo externo que por lo que pasó realmente en el terreno de juego. Futbolísticamente hablando, España fue mejorando a medida que avanzó el torneo. En la primera fase España no jugó su mejor fútbol e incluso a falta de 20 minutos para que acabara la primera fase, un gol de Croacia hubiera echado de torneo a la selección española. Porque es cierto, muy cierto, que el equipo de Del Bosque no realizó en ningún momento (salvo en la final) un juego ni parecido al máximo nivel que puede dar. Xavi fue un poco menos Xavi, Iniesta y Silva se veían rodeados hasta la exageración, Arbeloa demostró durante el campeonato que puede ser un lateral bueno defensivamente pero que para una selección con vocación ofensiva como la española no da el nivel. O no para ser titular. Y luego estuvo, durante toda la primera fase (y casi todo el torneo) el debate del 9.
fuente foto: www.teinteresa.es
 

Cesc, Torres, Negredo y Llorente. Yo no voy a esconderme, yo era de los que decía que había que jugar con un delantero, que eso del falso 9 lo inventó Guardiola pero porque tenía a Messi. Y Messi no juega con España (mal no estaría). A mí parecer, el juego de España necesita a alguien que viva del gol y que no pare de tirar desmarques para que  toda la artillería del centro del campo tenga a quien mandar balones. Es indiscutible que la opción del falso 9 ha salido bien, pero esa es la opinión de este que escribe. Y también critiqué a nuestro seleccionador por llevarse a tres delanteros para que a la hora de la verdad metiera a Cesc Fàbregas. Del rendimiento del de Areyns de Mar no se puede dudar. El '10' marcó el empate ante Italia el primer día, participó en el gol ante Croacia, metió el penalty que nos llevó a la final y dio el pase del primer gol en dicha final. Dicho esto, la opinión de éste que escribe es que es absurdo llevarte a tres delanteros para luego hacer jugar a uno que no lo es.

Debates a parte, España se metió en la lucha por lo bueno sembrando más dudas de las previstas pero con la sensación de haberse quitado un peso de encima. Francia no fue rival (no quiso serlo) y con dos tantos del centenario Xabi Alonso España se coló en semifinales. Esa fue la verdadera prueba de fuego. Allí esperaba Portugal, con un Cristiano Ronaldo que venía de exhibirse en los dos últimos partidos (Holanda y República Checa) y con ganas de revancha tras la eliminatoria de octavos de final del Mundial en Ciudad del Cabo. Y desde el principio se vio que iba a ser un partido duro y largo. Y vaya si lo fue, 120 minutos de partido en los que ninguno de los dos equipos consiguió marcar mandó el partido a los penaltis. Otra vez la lotería de los penaltis. Como contra Italia, en el partido que cambió la historia de la selección para siempre, España se jugaría una eliminatoria directa por penaltis. Empezó fallando Xabi Alonso, Casillas detuvo el lanzamiento de Custodio y lo siguiente es historia, el panenkazo de Ramos, el larguero de Alves y Cesc, de nuevo Cesc, como ante Italia, metería el quinto y decisivo penalty. España jugaría otra final, la segunda seguida de Eurocopa y la tercera si contamos el Mundial.
 

Y para la final, lo mejor. Una de las mayores exhibiciones que se recuerdan en un gran torneo. Desde luego la mayor en una final. España no solo goleó, es que goleó a Italia. Sí a Italia; a los del codazo a Luis Enrique; a los que hemos admirado (y envidiado) porque siempre ganan; a los que tienen cuatro mundiales y a los que nos habían sembrado de dudas en el inicio del campeonato. Ya nos habíamos desquitado en Viena con ellos, pero esta vez supo mucho mejor. Exhibición de goles de juego y de poderío. Fue la victoria del estilo de los bajitos tocando y tocando elevado a la máxima expresión ante la Italia que mejor ha tratado la pelota en mucho tiempo.

España tiene tres Eurocopas. Cuando hagan un repaso del palmarés verán que hay dos selecciones en cabeza. Alemania y España. Quizás es un poco lo que menos se ha recalcado. Sí, señores somos co-líderes en el palmarés de la historia de las Eurocopas. Podemos mirar a todos los países por encima del hombro cuando tratemos este tema. Por eso este es (debe ser) el capítulo inaugural de lo mejor del año en el mundo del deporte.

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