lunes, 28 de mayo de 2012

LeBron y Wade contra el Celtic Pride


Esta noche, en Miami, arranca la final de la Conferencia Este de la NBA. Una serie  en la que se enfrentarán Miami Heat y Boston Celtics. Un duelo entre dos generaciones diferentes (Rondo aparte) ya que se cruzan el Big Three de los Celtics, con una media de edad de 36 años, y el “South Beach Three” (si se me permite la expresión) que aterrizó en la liga en el año 2003, cuando Garnett, Pierce y Allen ya sabían lo que era ser All-Star de la NBA.




No es un duelo éste del este, similar al Oklahoma-San Antonio en el que a los tejanos se les caen los anillos de las manos y a los Thunder aún no les ha crecido ni la barba en la NBA. En los Heat hay gente que sabe lo que es ganar un anillo (Wade, Haslem) y no hay que olvidar que la propia franquicia jugó el año pasado la final contra Dallas. Además cuentan con el MVP de la regular (LeBron James), con el factor cancha a favor e incluso con el factor emocional que puede suponer que Bosh reaparezca tras su lesión en el músculo abdominal sufrida tras realizar un mate en el primer partido de la eliminatoria ante Indiana. Y, sobre todo, con el hambre que tiene este equipo después de la ya comentada final perdida el año pasado ante Dirk Nowitzki y los suyos. 

Por estas, y más cosas, casi todo el mundo da como favorito al equipo de Florida en estas finales de conferencia. Los de Spoelstra llegan más frescos a la cita ya que han jugado dos encuentros menos en lo que va de post-temporada y, además, acumulan un día más de descanso (Heat acabó su serie el jueves, Boston el viernes). Por si esto fuera poco (que no lo es teniendo en cuenta lo física que va a ser la serie) los de Miami cuentan con el estado de gracia en el que están sumidos sus dos estrellas más rutilantes durante los Playoff. LeBron James y Dwayne Wade han dado una verdadera exhibición en la serie ante Indiana. Si bien “flash” tuvo un día catastrófico en medio de la serie (discusión con “Coach Spo” incluida) a partir de ese momento el de Chicago ha estado intratable. Para el recuerdo, los 20 puntos en el segundo cuarto del choque que cerró la serie ante Indiana (41 en total). Pero es la sensación de superioridad que demostró Wade ante Pacers lo que debe ser temido. Tirando, reboteando, defendiendo, y con sus ya clásicas penetraciones imposibles, el bueno de Dwyane está de dulce.


LeBron está actuando con una regularidad temible. Siendo importante en todos los momentos del partido de cada uno de los partidos. 29 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias son su ficha en los 11 juegos que ha disputado Miami. Cuando tiene que aniquilar lo hace, cuando tiene que ser el complemento perfecto de un Wade inspirado también. LeBron madura año a año y esta temporada busca su ansiado anillo. Nadie puede en el 1vs1 contra él y está lanzando en torno al 50% de acierto. Además tiene ansia de redimirse de la fama que tiene de arrugarse en momentos clave. El año pasado se salió ante Chicago en las ECF pero fracasó en las finales. Ahora (hoy) comienza el camino de la redención de James, redención que le debe llevar a su primer anillo. Quizá lo único malo de Miami es que prácticamente aquí se acaba la producción ofensiva. Solo Chalmers ofrece una producción estable (y va a tener enfrente a Rondo) y el resto aparece de manera esporádica. 

Celtic Proud

Ahí estarán, precisamente, las opciones de los Celtics de cara a la eliminatoria. Los de Doc Rivers han llegado hasta aquí a base de dos premisas: defensa e inspiración. La defensa les ha llevado a ser el conjunto que menos encaja en esta post temporada (83 puntos por partido) y la inspiración llega de la mano de Rondo en la dirección (12.3 asistencias de media) y de un Kevin Garnett que está rindiendo a un nivel que no se le recordaba desde que en el Garden se colgó la bandera número 17. Su media anotadora está en los 19 puntos estos Playoff, pero “Big Ticket” se ha descolgado con partidazos de cerca de 30 puntos y más de 10 rebotes.

Debe ser Garnett una de las mayores bazas de los Celtics. Porque los Heat no le desgastarán demasiado en defensa (los pivots de los Heat no aportan) hasta que Bosh n esté en acción, si bien las penetraciones de Wade y LeBron harán que sus ayudas tengan que estar presentes. Ese ahorro de energía que supone no tener un emparejamiento peligroso debe ser aprovechado por Garnett en ataque para ser un martillo pilón en ataque. La otra clave es Rondo. El ex de Kentucky debe manejar la eliminatoria. Si Rondo controla el tiempo del partido y no pierde balones Boston tendrá muchas más opciones de éxito. Menos pérdidas serán menos contraataques rápidos para Miami. Menos pérdidas serán, casi seguro, más asistencias. Con ese control y la aportación ofensiva que siempre hace en momentos claves, Rondo tendrá la llave de la eliminatoria para los Celtics.


¿Y Pierce y Allen? Pues son dos elementos importantísimos también. “The truth” personifica toda la mística ‘Celtic’: el orgullo, la empatía con la grada, la tensión, la intensidad, el meter la canasta que encienda al Garden. Todo eso y mucho más (secar a LeBron en lo posible) es lo que debe aportar el 34 a la eliminatoria. Y Allen debe rendir por encima de lo que sus problemas físicos le permiten. “Sugar Ray” es el quinto máximo anotador de su equipo y está en un malísimo 26% de tiros triples. Más que nunca, Boston necesita que Allen sea Allen y Pierce sea Pierce para sumar elementos que permitan vencer a Miami.

Estas, resumidas y sin profundizar demasiado, son las claves y bases de una eliminatoria de la que yo me atrevo a decir que habrá, mínimo, seis partidos. Ninguna duda en que los Heat son favoritos por equipo, por juego y por momento de sus estrellas. Pero es que delante están los Boston Celtics. Está la historia. Está Red Auerbach y Russell y Bird. Están los 17 anillos. Palabras mayores. Desde hoy, a las 2:30 am, comienza la batalla del este.

3 comentarios:

  1. Hola Michel! De vez en cuando entro por aquí y casi nunca había novedades jejeje.

    Gran entrada. La verdad es que yo no daba ninguna posibilidad a Celtics, con o sin Bosh en la eliminatoria.

    Para mí las clave de haber llegado al 7º partido han estado en varios detalles relativos a Heat:

    1) Wade. Su actitud en muchos momentos realmente decepcionante. Rendimiento indigno de una estrella de la liga.

    2) Los secundarios. No han estado a la altura. En grandes momentos de excepcional movimiento de balón (fundamentados en LJ) han dado, literalmente, pena.

    3) Bosh. Con él, Garnett a estas alturas ya no tendría carreras en las piernas que ofrecer. Esta era una eliminatoria para él sin duda.

    Salu2.

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  2. Crack, no te preocupes, si casi no entro ni yo. Esto lo tengo para quedarme a gusto de vez en cuando. Muchas gracias por entrar y comentar.

    Muy de acuerdo con lo que dices, aunque yo si he visto a los secundarios de Miami Heat importantes durante los Playoff la verdad. Es más casi Bosh puede decirse (aunque suene mal por su estatus) que ha sido un secundario más. Lo demás 100% de acuerdo.

    Un saludo.

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  3. Michel, de nuevo estoy por aquí jejeje. La verdad que el mensaje lo escribí el 9 junio, después de la victoria en la final de conferencia (7º partido). Las claves iban en referencia a eso y a una eliminatoria que no esperaba que fuese tan larga.

    Salu2.

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