viernes, 26 de agosto de 2011

Pau vuelve para defender la corona


Hace dos años que España se proclamó campeona de Europa por primera vez en su historia. Fue en Polonia, superando momentos difíciles y venciendo en la final a la jovencísima Serbia de los Teodosic, Velickovic, Tepic y compañía. Se salvó un inicio horrible (derrota contra los balcánicos, sufrimiento extremo para derrotar a Gran Bretaña), pero se acabó jugando de escándalo en los cruces para deleite del entonces novato Sergio Scariolo.

Han pasado dos años de aquello, fracaso (a medias) en el Mundobasket de Turquía mediante, y en apenas unos días dará inicio en Lituania uno de los Eurobasket con más nivel que se recuerda. La mayoría de las grandes estrellas NBA han acudido a la cita (nadie quiere perderse los Juegos, a los que sólo acudirán directamente campeón y finalista) y, por si fuera poco, en el lado de España se va a formar un grupo para la segunda fase en el que cada victoria va a valer su peso en oro. A priori de ese grupo E saldrán, salvo que lo remedien griegos o rusos, los cuatro semifinalistas del Europeo. El que gane el Eurobasket habrá de haber jugado 11 partidos en apenas 18 días. Imperdible.

Pero dejemos rivales y calendario de lado de momento (habrá post aparte). España acude a la cita con todas sus estrellas posibles, aunque con un equipo que ha sido discutido hasta la saciedad en su estructura y en las decisiones de los descartes. A saber, entre los 12 que debutarán contra Polonia el 31 de agosto, hay tres bases, tres escoltas, un único alero y cinco interiores. Se han quedado fuera Suárez y Rafa Martínez en beneficio de Victor Sada y, porque no decirlo, de Ricky Rubio. Scariolo no quiere quedarse con  un único director de juego como le pasó en Turquía y para ello ha prescindido de un alero como Suárez (mucho más que el triplista en el que Messina le convirtió en el Madrid) y de un escolta, Rafa Martínez, que es una máquina anotadora y bastante buen defensor. A Scariolo se le discute, entre otras cosas, el hecho de que hay tres bases y medio (contando a Llull como base-escolta) por, tan solo un único alero nato como es San Emeterio, y se presupone que el del baskonia no va a jugar demasiado. Tampoco se sabe muy bien cual será el rol de Victor Claver. Scariolo lo quiere de 4 abierto, aunque el capitán de Power Electronics Valencia tampoco tiene muchos números para contar con un amplio número de minutos.

También se le ha criticado a España (yo me sumo a esa crítica) la preparación de “sol y playa” que ha hecho, un verano más, el equipo nacional. Solo un partido fuera de nuestras fronteras (Lituania, derrota) se antoja demasiado poco para saber el nivel real de los nuestros. Quizá se echa de menos que nos apuntemos a torneos como el de Londres o el más reciente de Atenas. Pero claro, vistos los resultados de la última década, tampoco se puede decir que nos haya ido mal con este modelo de preparación.

Virtudes interiores…

Hablemos de todo lo bueno que tiene la selección española. Hay que centrarse en los puntos fuertes de España, que son muchos, y que hacen creer que somos los favoritos absolutos. España es capaz de jugar a 85, 90 puntos con relativa facilidad. A esa anotación quizá solo pueden hacerle sombra Lituania, Serbia y un Nowitzki en un día estelar. Serbia ganó a España el año pasado un partido con guarismos altos, pero fue sin Pau y con un triple que Milos Teodosic aún no sabe como enchufó. A esa producción anotadora se puede llegar a base de correr o en estático. Matando el partido desde el inicio o ganando todos los cuartos de un partido. Se puede hacer también volcando el juego al juego interior o en un día en el que las defensas se cierren sobre Pau y eso lo aprovechen Navarro y Rudy para acribillar al rival de turno desde el perímetro. O piensen el partido que quieran. Casi siempre España debería salir ganando. Y todo porque tenemos 12 hombres que serían titulares en casi cualquier selección.



Para empezar tenemos algo que nadie más tiene: Pau Gasol. El jugador de los Lakers que este año llega con vacaciones de sobra y que debe ser el jugador determinante que siempre es en Europa. No parece haber pívot europeo capaz de parar al de Sant Boi ya que los recursos de Pau son ilimitados. Por supuesto no pretendo descubrir al mayor de los Gasol, cualquiera que lea esto sabe de que es capaz.

Pero no solo de Gasol (Pau) vive España. Sin ir más lejos de Sant Boi, su hermano Marc ha dado ese paso más que le hacía falta para consolidarse entre los mejores ‘5’ de la liga americana, cosa que aprovechará la selección española. Los dos hermanos hacen una pareja terrible para cualquiera cuando jueguen lleguen a 25-30 minutos de juego. Si les defiendes individual te acribillan. Si ayudas sobre uno, el otro te destroza. En resumen: son imparables. Y por si fuera poco, el nacionalizado Ibaka. El congoleño aportará la intimidación defensiva gracias a su increíble salto, y también porque no, una dosis de puntos interesantes en cada choque. Los últimos dos interiores de la rotación son Claver y Felipe Reyes. Uno, Claver, destinado a jugar pocos minutos y con la única misión de abrir el campo. Otro, Felipe, que no vive el mejor momento de su carrera (encima le ha sacudido la terrible noticia del fallecimiento de su padre) pero que tiene un corazón y una garra que son necesarias para todo equipo, y para la selección también.

...y virtudes exteriores

En la zona exterior española manda un hombre: Juan Carlos Navarro. El escolta del Barça es, sin duda, el mejor escolta de la competición. Además llega enchufadísimo y algo liberado de la presión que tuvo en Turquía de ser el líder del equipo, gracias a la vuelta de su “hermano” Pau. A Navarro, en la producción ofensiva, se le debe unir Rudy Fernández, un Rudy que ha vivido un verano algo difícil por su traspaso al Madrid y una inoportuna lesión en el codo en el segundo choque contra Eslovenia. No está haciendo una buena preparación (él mismo lo reconoció en su twitter), pero Rudy será el alero titular. Del mallorquín se dice que le costará parar a los treses altos, pero también sufrirán estos con la velocidad y el tiro de Rudy. Para cuando toque hacer descansar a estos dos cracks estarán Llull y San Emeterio. El del Madrid aportará como siempre su velocidad y su fuerza a la contra y un tiro exterior quizá algo irregular, pero que cuando tiene el día puede acabar con cualquiera. El de Mahon se está consolidando paso a paso en la selección y este año apunta a que será pieza muy importante. De San Emeterio, con decir que es el MVP de la ACB sobra. Hace un poco de todo y sin hacer demasiado ruido. En otra selección jugaría 30 minutos seguro. Pero es que tenemos un equipazo.


Y hay que acabar este repaso a los nuestros con los bases. La posición de la discordia (no por la calidad de los que van, sino por el último descarte). España cuenta con José Manuel Calderón, dos años después (no jugó en Polonia por decisión propia ni en Turquía, esta vez por lesión) y eso es mucho contar. Uno de los mejores, sino el mejor, director de juego de la competición (con permiso de Teodosic, Parker, Jasikevicius…) que aportará al juego español la calma y el saber estar que en muchas fases de juego no tuvimos en Turquía. Calde no es campeón de Europa, y querrá resarcirse de ello en esta cita. Sus suplentes serán Ricky y Sada. Póngalos en el orden que quieran. Razones para ello las hay. Ricky ya es un “veterano” de la selección, a pesar de que cumplirá 21 años en octubre, pero no está en su mejor momento. El que será base de los Timberwolves ha jugado muy por debajo se su nivel en Can Barça esta temporada, pero aún así debe sacar toda la magia que atesora para ayudar a los nuestros. Y el tercer base es el novato Victor Sada. Todo lo contrario que Ricky. Victor viene de hacer, posiblemente, el mejor año de su carrera. Todo gracias a su raza, su imponente físico y a una sobriedad en el juego que le pusieron en la rotación del Barça delante de Ricky en la final de la ACB. Veremos que rol le da Scariolo, pero Sada aporta cosas que ni Ricky ni Calderón tienen y que pueden venir muy bien en partidos comprometidos.

En resumen, España tiene equipo para ser campeona el día 18 de septiembre en el pabellón Kaunas Arena. Tiene el talento y la experiencia. Solo falta que no haya sorpresas ni desgracias por el camino. Desde el día 31 y durante las siguientes tres semanas, ¡toca disfrutar del mejor basket!

No hay comentarios:

Publicar un comentario