lunes, 28 de febrero de 2011

¿Libertad? de información

Una democracia funciona mejor cuando las personas tienen toda la información que la seguridad de la nación permite”. Esta frase del que fuera presidente de Estados Unidos Lyndon B. Johnson podría haber sido pronunciada por cualquier periodista de investigación de nuestro país. Y es que en España no hay ninguna ley que deje desclasificar documentos. Y esto es un impedimento para los periodistas.

Porque aquí en España no existe ninguna FOIA. La FOIA es la Ley de Libertad de Información de Estados Unidos. Que consiste en ir desclasificando documentos para que los periodistas puedan trabajar con ellos. Solo los documentos de la CIA y de la agencia Antidroga no pueden ser revelados por la seguridad pública. El resto, en mayor o menor período de tiempo, acaban por ser accesibles al público. Y además gratis.

Gracias a la FOIA en Estados Unidos se pudo dar el caso Watergate. Un caso que hizo dimitir a Richard Nixon por una serie de actos ilegales cometidos durante su mandato. Uno de los causantes de que Nixon pagara por lo que hizo, o consintió hacer, fue David Frost. Que gracias a que pudo acceder a una serie de documentos consiguió poner contra las cuerdas a Nixon.

Puede que el problema en España sea que en ningún país de la Unión Europea existe una ley parecida. Si ellos no se atreven, nosotros tampoco. Además ya se sabe que España suele esperar a que actúen desde los países más potentes de nuestro continente para, posteriormente, actuar el gobierno de turno. Tocara esperar. Así, quizá, algún día podamos acceder a información sobre la transición, o de lo que pasa ahora mismo. 

lunes, 14 de febrero de 2011

Se ha perdido una Copa, se ha ganado un proyecto

El Real Madrid perdió ayer la final de la Copa del Rey frente al Barça. Y perdió como lo ha hecho en 10 de los últimos 11 enfrentamientos contra el conjunto blaugrana. Pero esta vez fue diferente. Esta vez no hubo la sensación generalizada de inferioridad e impotencia sobre el cuadro de Xavi Pascual. Las cosas como son: el Madrid hubiera ganado ayer a cualquier otro equipo europeo. Pero el Barça no es cualquier equipo, es un super equipo. Y con mayúsculas.

Porque ningún club del mundo prescinde de Pete Mickeal (MVP de la Copa hace dos años) sin notarlo ni un ápice. Lo normal sería notarlo muchísimo. Porque Joan Creus se saca de la manga un “temporero” que resulta que en dos meses es MVP de una competición tan exigente como la Copa del Rey. También todo equipo debería notar que dos jugadores de la categoría de Navarro y Ricky Rubio valoren negativo en una final de Copa. El Barça también se sobrepuso a ello. Ahí emergió Víctor Sada. Sus números fueron de escándalo (7 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 3 recuperaciones) y su presencia decisiva durante todo el choque, tanto que casi se agradeció el esguince de Ricky Rubio. Sada lleva ya mucho tiempo a gran nivel y, de seguir así podría llamar a las puertas de la selección en un futuro no demasiado lejano.



Pero a pesar de este elogio al Barça, merecido por otro lado, estas líneas están pensadas para analizar al Real Madrid de Ettore Messina. El técnico transalpino parece que va encontrando su equipo, su manera de jugar, y tiene, más o menos, los jugadores para ello. Un Real Madrid que ha refrendado este fin de semana lo que se venía mascullando en este 2011 (primera derrota ayer en este nuevo año). Un Real Madrid que frente a tres de los mejores ocho equipos de la ACB ha cedido una media de 66 puntos por encuentro. En cuatro días. Un 100% de concentración. Estilo Messina.

Un Real Madrid en el que muchos jugadores se sienten importantes (algunos demasiado, luego matizaré esto) y eso hace que no haya más de dos o tres jugadores por encuentro que deban cargarse de minutos para ganar, y ganar a buenos rivales. En esta Copa ha aparecido Suárez como el chico para absolutamente todo (anota, tira triples, rebotea, recupera balones, defiende), no es casualidad el logo plateado de la ACB que luce el de Aranjuez. A lo mejor solo se le puede echar en cara el liderazgo que mostraba en el Ramiro. Pero es joven, tiene tiempo; Tomic ha vuelto al nivel ofensivo por el que se le fichó y además aportando buenas cosas en defensa; Sergio Rodríguez ha maravillado y revolucionado partidos como la semifinal frente al Power Electronics Valencia (en la que fue decisivo a pesar de perder siete balones). Pero no solo estos. También Tucker, Fischer o Prigioni han tenido gran parte de culpa de la gran actuación del Madrid en este fin de semana. Y no hay que olvidarse del jovencísimo Nikola Mirotic. Un Mirotic que debe dominar el panorama europeo hasta que no pueda resistir los cantos de sirena de la NBA, que le llegarán. El montenegrino con pasaporte español no solo es un talento ofensivo innegable que lo mismo postea que se tira triples decisivos (lo hizo en Siena, lo ha hecho en la Copa), si no que también aporta trabajo defensivo e intimidación en el equipo que más tapona de toda la ACB. Y lo mejor, que con 20 años, no tiene miedo a sentirse importante. El futuro es suyo.


Y quién se nos ha quedado en el tintero. Dos hombres que no atraviesan su mejor momento y que llevan una temporada regular por no decir mala. Hablo de Felipe Reyes y Sergi Llull. El primero ha sufrido lesiones que han lastrado su juego y eso con 30 años no es tan fácil de recuperar. Su 0 de valoración en una final lo dice todo. Pero Felipe Reyes volverá. Es un luchador, un ganador, y ese tipo de jugadores siempre vuelven. Más preocupante es lo de Sergi Llull. El “aeroplano de Mahón” está tan sobrado de físico como precipitado en sus decisiones. Con la asimilación de su puesto natural, el de escolta, Llull se está jugando acciones que no le corresponden. Y lo peor es que lo hace sin ningún tipo de éxito. Aún es joven y tiene aspectos del juego que madurar, pero no debe asumir responsabilidades cuando no le toca. Tiene tiempo pero psicológicamente puede estancarse si fracasa en el papel de “jugador franquicia” que parece que se le dio tras la marcha de Louis Bullock. Es cierto que alguna vez sus milagros han salvado al Madrid. Pero Llull está lejos de ser el “killer” que el Madrid necesita. Eso sí, su actitud y sus ganas son innegables, además de su aportación defensiva. Por eso sigue siendo importante en este Madrid.

Dicho esto, queda mirar al futuro. Se ha visto que con una plantilla inferior en calidad (cuesta encontrar a alguien del Madrid superior en un hombre a hombre con el Barça) el Madrid está realmente cerca de su eterno rival. Y no hay que olvidar a Baskonia (¡bendita afición!), ni a Power Electronics Valencia (gran copa, equipazo), pero si todo va por el camino que debiera, madridistas y blaugranas deberían disputarse también el título liguero. Sinceramente a mí se me viene a la cabeza el nombre de Jaycee Carroll como parte de la solución de los problemas del Madrid. Un anotador compulsivo (máximo anotador de la ACB el año pasado y lo que va de este, 30 puntos al Madrid en cuartos de Copa) al que no le quema la bola en momentos decisivos y que suele tomar buenas decisiones. No soy muy partidario de que Madrid y Barça “roben” los cracks a los equipos más humildes (esta lista es larguísima: Suárez, Tucker, Perovic, Mickeal, NDong, Ingles, Ricky…), pero si el Madrid quiere aspirar a algo más necesita a alguien así. Porque en Europa, y en la ACB, la falta de alguien decisivo en los momentos de la verdad se nota muchísimo. Y ahí es donde los grandes no fallan. No le veo muchas más lagunas al conjunto blanco. Con Prigioni y Sergio a este nivel el puesto de base está bien cerrado (al menos a corto plazo). El otro fichaje sí que podría ser, quizás, un “3” que de descanso a Suárez (esperando eternamente a Nole Velickovic). Porque lo que queda, el roster interior, está más que sellado con tres jóvenes (Mirza Begic, Mirotic y Tomic) y dos veteranos como Felipe y Fischer. En definitiva, el Madrid ya tiene proyecto, solo queda apuntalarlo para volver a ser de una vez un equipo grande en España y en Europa.  

domingo, 13 de febrero de 2011

La nueva mentalidad abertzale

Esta semana, concretamente el miércoles, se presentó la nueva formación de la izquierda abertzale vasca. Bajo el nombre de Sortu (nacer, en Euskera) los abertzales tratarán de poder optar a tener representación en futuros gobiernos tanto autonómicos como nacionales. Con el nacimiento de Sortu, se empieza a creer que la izquierda radical vasca ha cambiado su mensaje.

Para ello, Sortu ha dado un paso que hasta ahora ninguna formación abertzale había dado. Rechazar la violencia de ETA. De hecho, y citando literalmente sus estatutos, esta formación señala que no hay cabida para forma alguna de actuación violenta ni para conductas que le sirvan de complemento y apoyo político”. Quizá se ha echado en falta que se pida el fin de la banda terrorista. Pero no hay duda de que éste es un gran paso.

En cualquier caso, de estos estatutos se pueden sacar algunas conclusiones, pero una fundamental: ETA se está quedando sin apoyos políticos en el País Vasco. Algo clave más para el esperado fin de medio siglo de actividad terrorista. La izquierda nacionalista vasca ya no quiere más violencia. Es un triunfo para la defensa de las ideas mediante las palabras.

En conclusión, en el camino hacia el cese de las actividades terroristas de ETA este es, o debe ser, un punto de inflexión clave. A pesar de que hay quien ha criticado al gobierno por esto, no hay duda de que se ha conseguido algo que no se había conseguido nunca. Aunque hay que ir con cautela,  y no se deben echar las campanas al vuelo antes de tiempo. Más que nada por respeto a las familias de las víctimas de ETA.  

domingo, 6 de febrero de 2011

De Ben Alí a Hu Hintao, pasando por Hosni Mubarak

El mundo árabe está cambiando. Y lo está haciendo de manera progresiva. Despacito y con buena letra. De momento, los logros para el inicio de una etapa democrática se reducen a Túnez y, en menor medida, a Egipto. Los tunecinos consiguieron echar del poder a su presidente, Zine el Abidine Ben Ali, después de 24 años de mandato. Un mandato manchado de corrupción y miedo. Un primer gran cambio.

Con la incertidumbre de qué pasará ahora en Túnez, donde las posibilidades pasan desde una democracia occidental hasta un gobierno islamista, estalló la revuelta en Egipto. Aquí la situación se está alargando más. Con el mismo pretexto que en Túnez, echar al presidente, los egipcios le están mostrando al mundo que no quieren seguir siendo gobernados por Hosni Mubarak. 30 años en el poder son demasiados.

De Túnez a la plaza Tahrir, el mundo islámico está viendo como las nuevas generaciones exigen el cambio. Otros países como Yemen, Argelia y Jordania empiezan a ver a sus gentes en la calle. Pero se habla del mundo islámico y se obvia a un país que se ha querido resguardar, con una pequeña maniobra. Se trata del gigante asiático por excelencia, China. Su presidente, Hu Hintao, prohibió la palabra Egipto en la red de Internet local. Por si acaso.

¿Tiene China miedo? No parece que haya peligro real de una manifestación masiva en China. Pero el recuerdo de Tiananmen, con más de 2.000 muertos según la Cruz Roja del país, está demasiado reciente como para olvidarlo. La atención mundial está centrada en el norte de África. Normal, hablar de China son palabras mayores.